Ellos

Soñé con él

11:21 p.m.

Fue sin querer. O quizás lo estaba esperando. Una situación que se mezcló con otra y llegó a algo tan lindo.
Fue acá en Chile. Estaba hospedada -no sé por qué- en el mismo hotel. Y en una salida al pasillo me topé con esos ojos verdes inigualables. Esos que todas esperan ver unos segundos y que él dice, son un detalle más.
Pero esos ojos son más de lo que te puedas imaginar mirando una simple foto. Tienen algo más.
Me disculpaba y trataba de sonar lo más normal posible. Oportunidades como esa no se presentan todos los días. A mi se me manifestó en manera de sueño pero que más da. Se dio.
Conversábamos un rato. Lo más chistoso es que esta vez fue en inglés, cosa que amé de sobremanera. De cosas como qué haces, de donde eres, protocolares. Y terminamos tomando algo en el bar del hotel. Yo estaba en las nubes. No me creía hablando y haciendo reir incluso al mismo Kendall Schmidt, que decoraba todas las paredes de mi pieza en casa. Él no debía enterarse, no aún.
Su risa, Dios, su risa era algo inigualable. Me tomó una foto. Yo también le tomaba una, por el ansia de perderlo. Una foto que jamás vería la luz pública quizás. Lo llamaban y se tenía que ir. Yo lo acompañaba hasta el ascensor. Una despedida muy normal. Él no paraba de sonreír.
Al otro día era el concierto y debía prepararme. Me arreglaba para ese momento. Pasaba el día y entraba al Meet. Él me reconoció en un segundo, mas no tuvo tiempo de reaccionar a nada. Todas las preguntas que quizás se hizo tenían respuesta. Yo si lo conocía y sí me gustaba mucho.
Después de un rato agradable me devolvía al hotel, y estando apunto de llegar tuve un accidente. Lamentablemente fue afuera del enorme edificio y se causaba una gran batahola. Había fans y ellas pensaban que era uno de los chicos.
Desperté y lo primero que vi a la orilla de mi cama no fue a mi mamá o alguna enfermera, sino él, Kendall.
Me pedía que no hablara, que ya estaría mejor. Había sido un choque muy fuerte y como no iba con cinturón me había llevado la peor parte. Por suerte estaba viva.
Me imaginaba la cantidad de rumores que surgirían a raíz de esto. "Es tu novia?" "Hace cuanto se conocen?" "Que tan cercana es a ti?" Y reía en mi interior.
Le preguntaba por qué estaba allí, que como se había enterado. Eran tantas preguntas que en verdad no me interesaban mucho sus respuestas. Lo más hermoso era que él estuviera ahí. Fui la razón -aunque fuera en mis sueños- que se quedara en Chile por unos días más. No me dejó en ningún momento, hasta que me dieron el alta.
Pasábamos el día juntos hasta ya entrada la noche, su última noche en Chile. Paseábamos por un parque hermoso cerca del hotel, yo tomada de su brazo. Aun quedaban restos de lluvia y le daba un toque romántico. Las hojas desteñidas inundaban todo alrededor. Estar a su lado era lo mejor que me podía haber pasado.
Cenábamos en McDonalds, hahah! Era algo muy chistoso. Él decía que era una de las mejores cosas que le había pasado durante la gira... Que jamás podría olvidarme.
Cuando llegábamos al hotel, le ayudaba a hacer su maleta. El sueño de la fan enamorada y el ídolo cumpliendo la promesa de salir con una chica normal se terminaba. Lamentablemente. La pieza estaba más o menos oscura. Iluminaba levemente la luz y la pantalla de un Macbook encima de la cama. Era increíble. Veía a Kevin, Kenneth y Kathy por Skype! No lo podía creer.
Luego un abrazo. Un abrazo que, Dios, fue algo tan real. Aun recuerdo la textura del chaleco que llevaba puesto. Su olor, su cabello y piel tan suaves.
Él decía que me extrañaría, pero que nos volveríamos a ver.
Yo no era capaz de mirarlo a los ojos y por alguna razón que no recuerdo terminábamos sentados en el suelo alfombrado de la habitación. Él sentado entre mis piernas mirando el televisor.
Acariciaba su pelo y lo trataba como si lo hubiese conocido de toda la vida. Suspiramos. Tuve el valor de hablar.
"Gracias por todo lo que has hecho por mi sin siquiera saberlo. Jamás pensé que terminaría en esta situación y mucho menos contigo... Jamás. Eres una de las mejores cosas que me pasó en la vida, y jamás te olvidaré" Mi voz se quebraba de a poco y una lágrima caía por mi mejilla terminando en su pelo.
Lo abrazaba por encima de sus hombros. Definitivamente no quería que se fuera. Más que el cantante, me vi con la persona que hay detrás. Y fue algo que en verdad me encantó.
Una llamada y tuvimos que bajar al transfer que nos llevaría al aeropuerto. Se venía la despedida más triste de todas. Tenía un nudo en la garganta. Hacía frío y eso me deprimía aún más. El camino fue ameno. Íbamos escuchando Dashboard Confessional en mi iPod. Qué masoquistas no? Pero bueno, es una de las cosas que nos unen. Estaba hundida en su pecho. No hacía falta hablar. Sentía que lo conocía de toda la vida y él a mi. Me abrazaba por el hombro y con la otra mano acariciaba mi cara. Estaba impregnada de su aroma y él del mío.
Llegábamos al aeropuerto y entrábamos por otra puerta; increíblemente había fans esperándolo, y fácilmente eran las 3 ó 4 am. La costumbre de ir del brazo no se dejó esperar y por inercia lo hacíamos.
No eran muchas niñas, así que él decidía ir y tomarse fotos, firmar autógrafos. Le preguntaban quién era yo... Él solo sonreía y decía, una amiga.
Luego de eso las mandaba a dormir. Les agradecía por todo. Ellas no querían. Él se fue a buscarme y yo tenía dos cafés en la mano. Tomaba el suyo y nos íbamos a paso lento. Ésta vez él me abrazaba por la espalda. El "awww" de las niñas fue notorio. Por inercia puse mi cabeza en su pecho. Nos sentábamos a esperar. La conversación no demoró en llegar a pesar de que era un momento triste, increíblemente, para ambos.
Prometió muchas cosas. Yo le creía todo.
Avisaban que quedaba poco tiempo. La despedida era definitiva.
"Jamás imaginé que llegaría a conocerte. Gané una gran persona. Gracias" yo no paraba de llorar. "Jamás pensé que esto me pasaría. Sé que me viste ahí, y a pesar de que eres mi amor platónico, conocí mucho más allá, y eso me gustó. Por favor no me olvides. Yo jamás podré" y un abrazo tipo The Notebook. Tomé fuerzas e hice una llave en su cintura con mis piernas. Estaba aferrada a él. Besaba mis mejillas y respiraba largo. Me ahogaba en mi llanto como una niña pequeña. Había llegado la hora de que se fuera.
Verlo caminar hacía lo que sería su próximo destino: Panamá, fue algo que me rompió el corazón. Sabía que todo eso me haría pésimo y quién sabe si lo podría superar. Eso no importaba en ese momento. Un último despido de mano y me daba la vuelta dispuesta a irme. De pronto sentí que alguien corría, me tomaba del brazo y unió sus labios rápidamente con los míos. No entendía. No quise preguntar nada. Lo hice durar cuanto mis pulmones me lo permitieran. Sonreí entre medio y él también. Un último beso corto y se fue corriendo nuevamente.
Caminaba al transfer que me llevaría a mi casa y las niñas me llenaban de preguntas. Por mi mente pasaban miles de cosas, no tenía tiempo ni ganas de responder.
Al otro día recibía un dm por twitter. "Im safe and sound. Thanks. I can't forget about you..."


Que significará todo esto? Tan mal estoy sin él? Tengo muchísimas preguntas que jamás encontrarán respuestas. Muchos eventos se mezclaban y algunos que sí habían pasado. Me cambió la vida. Tenemos un asunto pendiente que sé podremos resolver cuando vuelvan a Chile, lo sé. Me encanta soñar cosas así. Aunque después quede mal.

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